Fracaso

Sólo había dos cosas que amedrentaran al personaje que nos ocupa: que el cielo cayera sobre su cabeza, y sentir que había fracasado.
El primer miedo, suceso harto improbable, era causa de los libros de su infancia.
El segundo, era causa de su naturaleza.

Por primera vez el miedo se apoderó de él. ¿Demasiada presión? Probablemente. Se rindió, pero él sentía que podría haber ganado, que se rendía por cansancio, no porque no fuera capaz de vencer. Pero eso era indiferente. En definitiva, se había rendido, no importaba la causa. Nadie iba a preguntar porqué. A nadie le importaba que estuviera agotado, sólo importaba que no lo había logrado. El resto era insignificante.

Decisiones equivocadas en el pasado habían desencadenado este suceso. O quizá no tan equivocadas, según le indicaban. Era pronto para evaluar, pero él estaba seguro de que aquellas decisiones no fueron adecuadas. Quizá se arrepienta el resto de su vida. O quizá se alegre, quien sabe. En todo caso, esperemos que haya aprendido de ello. Yo lo he conseguido. Pero no a tiempo.

2 Responses

  1. “Cuando uno ha hecho todo lo que puede no se le puede pedir más”. “Una retirada a tiempo no es una derrota”. Podría seguir diciéndote frases de este estilo toda la noche, pero a mí tampoco me sirvieron la primera vez que me rendí (y fue antes que tú).

    El tiempo es lo que haces con él, nada más, no importa cuando acabes, porque los segundos que has vivido no te los puede quitar nadie. Yo pienso seguir disfrutando ese tiempo con vosotros, ¿qué haras tú?

  2. Entre los libros de la infancia se incluye Asterix y Obelix?

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